Alguien me dijo un día que delante de la persona a la que queremos hay un muro.Como esos muros que rodean los jardines más increibles del mundo.Impidiendo que alguien los estropee.Consiguiendo que ese jardín tan deseado por el resto del mundo permanezca intacto.Hay quien tiene la suerte de saltar ese inmenso obstáculo que nos separa del paraiso,y según cae con los pies juntos,pisa la flor más bonita de todo el jardín.Sigue paseando por los caminos que lo rodean,sin pensar un instante en lo que se deja atrás.Camina y camina y el resto de las flores pasan totalmente desapercibidas ante sus ojos.La inteligencia,la comprensión,la dulzura,el cariño y millones de flores más que pisotea sin ninguna preocupación.La primera y la más bonita se ha muerto y el resto ya no sirven.No se da cuenta de que fuera,detrás de esa gran muralla,hay alguien dejándose el alma por entrar y replantar todas esas flores que ella ha estropeado sin compansión.
Mientras tanto,el resto de las personas seguimos dándonos cabezazos contra ese muro que tanto ansiamos superar.Cada persona tiene un muro.Cada muro es un obstáculo.Cada jardín es esa persona que hace que nuestro corazón pierda su ritmo habitual.
Por desgracia,mi muro soy yo misma y los cabezazos me duelen el doble.
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